Newsletter 061 (ES)

El China Institute of Contemporary International Relations (CICIR), uno de los think tanks más influyentes del país y asociado con el Ministerio de Seguridad del Estado, ha producido un informe que certifica que China se enfrenta a un nivel de escrutinio internacional similar al de la era del “Incidente” de Tiananmen en 1989. Según la agencia de noticias Reuters, el informe también menciona un posible episodio de conflicto armado con Estados Unidos — una situación imaginada solo para el peor de los casos. Aunque no es posible determinar en qué medida el análisis refleja la percepción de los tomadores de decisiones, el estudio muestra las preocupaciones de una masa crítica muy cercana al gobierno central.


El jefe del banco central chino, el Banco Popular de China, afirmó que la recuperación económica va mejor que lo esperado. En un texto de Caixin (con paywall), Yi Gang dijo que el resultado también dependerá de cómo el resto del mundo se recupere de la pandemia. Explicó que el papel del banco central es estabilizar, apoyando a las pequeñas y medianas empresas, especialmente con liquidez y préstamos para evitar despidos. Yi también enfatizó que el país da la bienvenida a la entrada de bancos y compañías de seguros extranjeros en el mercado, los cuales pueden ayudar en el control de la corrupción y el lavado de dinero, y reafirmó la importancia de la inclusión financiera que está pasando en China, con un papel vital de las fintechs.

Un momento interesante, ya que MYbank, el banco digital cuyo mayor accionista es Ant Financial, decidió liberar la sorprendente cantidad de 2 billones de Renminbi (aproximadamente 282 mil millones de dólares) en préstamos para pequeños y medianos empresarios. MYbank utiliza algoritmos para calcular el riesgo de préstamo en tiempo real. Es una gran apuesta.

A pesar del optimismo, las cifras de desempleo son motivo de preocupación. El mercado laboral del país, que se ha enfrentado a una tendencia de precariedad en los últimos años, se ha visto muy afectado por la pandemia de coronavirus. Aunque los datos oficiales no son exactos,  incluso las estimaciones conservadoras sugieren que al menos 80 millones de chinos están actualmente desempleados. La situación promete empeorar a mediados de año, cuando más de 8 millones de estudiantes se graduarán de la educación superior e ingresarán al mercado en busca de trabajo. Consciente del problema, Beijing anunció el lanzamiento de una campaña nacional para alentar la creación de más lugares para los recién graduados. La situación de aquellos que carecen un alto nivel educativo, sin embargo, sigue siendo incierta.


Se han vuelto comunes las noticias sobre el impacto en el medio ambiente de detener el tráfico y la industria para quedarse en casa. Con la caída en las emisiones de dióxido de carbono, algunos analistas se preguntan si existe la posibilidad de aumentar el uso de energía renovable y si la recesión podría reorganizar algunos de los planes para reducir las emisiones. China ya es una voz activa en estos temas, intentando durante años hacer una transición de matriz energética. A pesar de que habrá una reducción en los subsidios, según un análisis de MacroPolo este momento será una oportunidad para fortalecer la capacidad de recuperación del sector de automóviles eléctricos y energía solar y, quién sabe, del suministro de energía.

Ya sabemos que las relaciones entre China y Estados Unidos se encuentran en el peor momento en décadas y parte de esto se debe a la creciente politización delorigen del virus. AunqueTrump suele ser el mayor exponente, ciertamente no es el único: Mike Pompeo, Secretario de Estado de los Estados Unidos, ha lanzado ataques contra Beijing durante semanas, insistiendo con las teorías de conspiración de que el nuevo coronavirus se habría fabricado en un laboratorio de Wuhan. Pompeo sorprendió incluso a las personas más cercanas a la administración Trump, ya que un reciente  informe producido por Five Eyes — unaalianza de inteligencia integrada por Estados Unidos junto a Australia, Canadá, Nueva Zelanda y el Reino Unido  ya ha dicho que la teoría es “altamente improbable”.

Aunque Pompeo ha comenzado a atenuar las acusaciones en los últimos días, el daño diplomático fue importante: en Beijing se refieren al Secretario como un gongdi (公敌), o “enemigo público”, un término que tiene una gran importancia histórica.

Además, la guerra en el campo de los medios entre los dos países continúa. En un nuevo movimiento, el gobierno de los Estados Unidos limitará la duración de las visas para periodistas con pasaportes de la RPC (que trabajen en los medios chinos o no, independientemente de si son propiedad del estado). El problema comenzó ante las acusaciones estadounidenses de que los periodistas chinos podrían actuar como agentes estatales y no como medios de comunicación, en el caso de que trabajaran en los medios estatales. En marzo, el gobierno chino tomó represalias, expulsando a periodistas del The New York Times, The Washington Post The Wall Street Journal. En China, tanto en las redes sociales como en ciertos análisis, están surgiendo críticas de cómo Estados Unidos defiende la libertad de prensa, pero restringe los medios chinos.


Las tropas chinas e indias se enfrentaron en la región de Sikkim, ubicada en el noreste de la India y limitando con China y Nepal. Según fuentes locales, aunque el conflicto involucró a más de 150 soldados, no se utilizaron armas de fuego — solo se restringió a empujones y golpes. La región de Sikkim se considera de un alto nivel estratégico para ambos países: permite el acceso al corredor de Siliguri, es rica en recursos minerales y tiene un gran potencial hídrico.


Según un informe publicado por el alemán Der Spiegel, Xi Jinping habría presionado al director de la Organización Mundial de la Salud para posponer el lanzamiento de una alerta global sobre el brote del nuevo coronavirus. La conversación, que se dijo que tuvo lugar por teléfono el 21 de enero entre el líder chino y Tedros Ghebreyesus, también habría incluido solicitudes para que la OMS retuviese información sobre la transmisión de SARS-CoV-2 de persona a persona. Como respuesta, la organización negó el contenido de las acusaciones, diciendo que el supuesto diálogo entre Xi y Tedros nunca habría sucedido y recordando que la propia China confirmó la transmisión del virus de persona a persona el 20 de enero.

La OMS también fue noticia esta semana en Argentina, a raíz de un artículo publicado por el portal Noticias Urbanas donde se afirma que Argentina respaldó una iniciativa de Estados Unidos y la Unión Europea para crear una comisión que investigue las causas iniciales del surgimiento del COVID-19. Según el artículo, el gobierno Argentino dio marcha atrás y quitó su respaldo luego de que el embajador chino, Zou Xiaoli, presentara una supuesta queja ante el Ministerio de Relaciones Exteriores argentino. Sin embargo, Felipe Solá, ministro de Relaciones Exteriores, desmintió las declaraciones, afirmando que Argentina “nunca pidió explicaciones del tema a China”. Además, un funcionario de la embajada china también aclaró que no hubo ningún tipo de queja emitida desde la misma.


Esta semana salió a la luz un nuevo caso de ciberespionaje luego de que Check Point Research publicara un informe que revela ataques de hackers chinos del Naikon group a varios países del Sudeste Asiático. Se sabe que el Naikon group elaboró mecanismos de espionaje durante algún tiempo. Lo que impresionó, esta vez, fue la extensión y la sofisticación del nuevo método: llamado Aria-body, la herramienta está incrustada en documentos de Word y es capaz de dar al hacker el control total de la máquina, copiar, eliminar o incluso crear nuevos documentos. Descubre más aquí.

Hablando en espionaje, un nuevo informe del CitizenLab reporta que WeChat monitorea cuentas registradas internacionalmente — que muchos pensaban que eran inmunes — para entrenar algoritmos de la app, buscando contenido sensible que pueda ser censurado. El think tank hizo pruebas, enviando documentos e imágenes durante noviembre y diciembre en dos grupos, uno reuniendo solamente cuentas extranjeras y otro cuentas registradas en números de teléfono chinos.


La trágica muerte del profesor Bing Liu, investigador en la Universidad de Pittsburgh, EE.UU., la semana pasada, conquistó las redes sociales chinas. Liu, nacido en China, estaba involucrado en investigaciones avanzadas sobre el COVID-19 y fue asesinado por Hao Gu, que se habría suicidado luego después del homicidio. En Weibo, están surgiendo varias teorías conspirativas afirmando que él estaría por descubrir el verdadero origen del virus — que muchos usuarios suponen ser un laboratorio estadounidense.


En China, una generación de jóvenes que creció viendo a los EE.UU. como un símbolo de modernidad se está sorprendiendo con la respuesta flagrantemente torpe del país a la pandemia de COVID-19. La inspiración, ahora, viene de su propio país: aunque con algunas reservas, los chinos se han mostrado mucho más eficaces en el esfuerzo de contención del nuevo coronavirus que los estadounidenses. Para algunos, la fuerza del colectivismo y de la disciplina en China es la principal razón del éxito del gigante asiático. Otros, sin embargo, apuntan a otra causa: la disposición del pueblo chino, aun entre personas sin o con muy poca educación formal, de respetar las recomendaciones de científicos.

Pero incluso por allá la lucha no se ha terminado aún. Siguiendo la tendencia de las últimas semanas, el nordeste chino es el punto focal de los temores de formación de una segunda ola de la pandemia de coronavirus en el país. Esta vez, se determinó el aislamiento (lockdown) de Shulan, cerca a la frontera con Corea del Norte, donde fue detectada una serie de nuevos casos de COVID-19. Y, como se sabe, las malas noticias no marchan solas: por primera vez desde el inicio de abril, se registró el sábado pasado un nuevo caso de la enfermedad en Wuhan. Sin embargo, la situación en la ciudad conocida por ser el epicentro de la pandemia es estable, y no parece preocupar a las autoridades.

Zheng He fue un gran explorador chino del siglo XV. Bajo su liderazgo, el Imperio Chino llegó a prácticamente todos los rincones del mundo. Esta sección se inspira en ese personaje y te invita a explorar la China más profundamente.

Fotografía: un repositorio online de fotografías de personas leyendo en China desde 1900.Nacionalismo: un texto del Made in China Journal discute la cuestión de la instrumentalización de desastres en China para incentivar sentimientos nacionalistas. También sobre el tema, puedes leer esta traducción de un ensayo de Zi Zhongyun comparando las ansiedades patrióticas de 1900 con las actuales. Zi fue directora del Instituto de Estudios Americanos de la Academia China de Ciencias Sociales.

Caligrafía: ¿Sabías que la caligrafía es considerada una de las artes chinas? En este relato personal, el historiador Chiang Hsun cuenta que la caligrafía le hace acordar a su papá, y habla sobre la posibilidad de jugar con la forma y el contenido de las palabras.

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