En las tres semanas transcurridas desde el descubrimiento, en el 31 de diciembre, del coronavirus en la ciudad de Wuhan, ya se cuentan 2880 casos (2821 en China), con 81 muertes (todas en China), hasta el momento en que enviamos esta edición. Los viajes por el Festival de Primavera / Año Nuevo Lunar aumentaron la velocidad con la que el virus se propagó, llegando a todas las provincias del país excepto el Tíbet. El virus ya llegó a Hong Kong, Taiwán, Macao, Japón, Corea del Sur, Estados Unidos, Francia, Australia y Tailandia, entre otros.


Para mejor informar los buenos lectores de Shūmiàn, hablaremos un poco sobre el 春节 (Chūnjié), o Festival de Primavera. El período incluye el comienzo de un nuevo año en el calendario lunar y se celebra en varios países asiáticos. En el caso específico de China, la celebración se extiende informalmente por más de un mes y tiene considerables implicaciones económicas. Este año, además del gasto extraordinario en alimentos, bebidas, entretenimiento e intercambio de regalos, se esperaban cientos de millones de viajes en tren, avión y autobús en todo el país, una inyección importante de dinamismo en una economía en desaceleración.

La coincidencia del festival con la epidemia de coronavirus es, por lo tanto, preocupante. En medio de expectativas cada vez más negativas, los consumidores e inversores están posponiendo  o cancelando sus planes de gasto e inversión. Las estimaciones predicen que, incluso en el mejor de los escenarios, la crisis podría llevar a una caída de aproximadamente el 1% del producto interno bruto real del país en 2020. Entre las áreas directamente afectadas por el fenómeno, lo más destacado es el turismo y la gastronomía — sectores que tradicionalmente tienen el período más lucrativo del año durante el Año Nuevo lunar. El Ministerio de Transporte ya informó que hubo una caída del 28.8% en el uso del transporte en comparación con las vacaciones del año pasado.


Naturalmente, la situación se ha convertido en una importante prueba de liderazgo para el gobierno central de China. ¿Están las autoridades del país, después de todo, manejando la situación adecuadamente? El ejército chino se está movilizando para contener la propagación del virus y, entre otras medidas, se están construyendo rápidamente nuevos hospitales para tratar a las víctimas. Desde el miércoles (22), además, la ciudad de Wuhan (el origen de la epidemia) y una parte de sus alrededores han estado prácticamente cerrados. Sin embargo, Beijing continúa silenciando información sobre la propagación de la enfermedad y, para algunos, las respuestas oficiales a la crisis no han sido lo suficientemente ágiles. Hasta la fecha, el gobierno ha asignado 1.600 millones de dólares (11.200 millones de yuanes) para combatir el virus.

El alcalde de Wuhan, Zhou Xianwang, hizo una declaración el domingo (26) informando que más de 5 millones de personas abandonaron la ciudad durante el Año Nuevo Lunar, según los datos disponibles. La mayoría fue al interior de la provincia de Hubei (de la cual Wuhan es capital). El alcalde también admitió en una red nacional que hubo un fallo en su desempeño, al ocultar datos y no utilizar la información existente para la contención. Asimismo, ofreció su renuncia — pero aún así recordó que la divulgación de información debe ser autorizada por personas por encima de él.


El período de incubación del virus es de entre 1 y 14 días, con el reciente descubrimiento de que la transmisión directa entre humanos es posible, además de que existe una gran posibilidad de que la cantidad real de muertes no se informe. La velocidad de reproducción del virus aún es incierta, ya que hay pocos datos — pero los expertos están poniendo los números entre 1.4 y 2.5 (el SARS tenía una tasa de reproducibilidad, R0, entre 2 y 5). Durante su declaración,el alcalde de Wuhan dijo que se espera un aumento acelerado en el número de casos confirmados, pero el gobierno aún pide calma.

El gobierno está atento, emitiendo advertencias de que el problema no debe ser cubierto y quien lo haga será severamente castigado — un abordaje diferente al que tuvo durante la epidemia de SARS. Se ha creado un sistema para denunciar a los funcionarios del Partido que no están implementando medidas de seguridad o que están ocultando información durante la crisis. La queja se puede hacer en WeChat.


Con 15 ciudades en cuarentena en el país y los autobuses interprovinciales cancelados para frenar el movimiento de personas, existe preocupación por que el suministro de alimentos llegue a las ciudades — el cual sigue con el apoyo del gobierno, quien también está importando y recibiendo donaciones de medicamentos y materiales hospitalarios. Con la inesperada demanda, se emitió un alerta a los departamentos locales para vigilar el aumento de los precios, especialmente para máscaras y artículos como desinfectantes y medicamentos antivirales. El aumento se consideró antiético dada la situación.

Con la llegada del virus a algunos países, las embajadas ubicadas en China están comenzando a organizar la retirada de ciudadanos y cuerpos diplomáticos. Las personas deberán ser puestas en cuarentena cuando regresen a sus países.

Estados Unidos, Canadá, Francia y Australia iniciaron medidas preventivas y los países sin casos también están tomando precauciones, como la instalación de lectores de temperatura para verificar la fiebre de los pasajeros, el registro del contacto de las personas que estaban en China y la emisión de alertas. Aunque todavía no hay casos en el continente africano, los gobiernos están tomando precauciones, dada la gran cantidad de vuelos desde China a la región.


Están apareciendo en las redes sociales informes de ciudadanos chinos que sufren ataques personales o a los que se les prohíbe la entrada a ciertos espacios en otros países. Los ataques motivados por la xenofobia fueron comunes durante y después de la crisis del SARS.


A pesar de la presión, la Organización Mundial de la Salud (OMS) no cree que sea necesario declarar una epidemia mundial (segunda reunión el 12 de enero), dadas las cifras actuales. La junta de la Organización está convocando a una nueva reunión antes de finales de enero, pero el nivel de la situación ya cambió de “moderado” a “alto”.

La teoría actual es que el virus apareció en un mercado de mariscos que vende animales salvajes, que ahora está cerrado. Desde entonces, han aparecido videos y debates — y comentarios prejuiciosos — en las redes sociales sobre la comida china. Dentro de China, son los habitantes de Wuhan quienes sufren comentarios despectivos del resto del país, pero existe una presión general para prohibir el comercio de animales salvajes. El gobierno ha decidido prohibir temporalmente la venta y compra de animales salvajes, según un documento traducido por China Law Translate.

Un artículo publicado recientemente por un grupo de investigadores chinos analizó los primeros 41 casos (el primero hospitalizado fue el 1 de diciembre) y cuestiona si realmente surgió del mercado. De los 41 casos, 13 no tenían conexión con el mercado de animales.


El regreso del año escolar también se ve afectado. La Universidad de Wuhan ya había pospuesto el comienzo del semestre, que estaba programado para el 2 de febrero, hasta la mitad del mes. Ahora, las escuelas y universidades en Shanghai y Beijing adoptaron la medida por tiempo indefinido — se debe decidir una fecha de inicio durante la semana — y advirtieron a los estudiantes que no regresen antes del período programado (17 de febrero). Los principales cines y atracciones turísticas también están cerrados hasta nuevo aviso, incluida la Ciudad Prohibida en Beijing y Disney en Shanghai. En Shanghai, los establecimientos comerciales solo reabrirán a partir del 9 de febrero.


Una infografía explicativa del South China Morning Post. Como siempre, las poblaciones más vulnerables son las que más sufren con los desastres — en el caso de China, los migrantes pobres del país, a quienes el gobierno suele pasar por alto. Además, los médicos chinos — que ya están notoriamente presionados por el sistema de salud — están ganando protagonismo y apoyo en las redes sociales. Unos 1.300 médicos de otras provincias fueron enviados a Wuhan.


Para evitar rumores, un editor de Guangdong especializado en ciencia y tecnología publicó un e-book de 50 páginas en un lenguaje simple sobre mitos y pasos para la prevención.

Zheng He fue un gran explorador chino del siglo XV. Bajo su liderazgo, el Imperio Chino llegó a prácticamente todos los rincones del mundo. Esta sección se inspira en ese personaje y te invita a explorar la China más profundamente.

En tiempo real: sigue la expansión geográfica del virus a través del mapa interactivo desarrollado por el Center of System Science and Engineering con datos de la Organización Mundial de la Salud y de los centros de control de enfermedades en los Estados Unidos, China y Europa.

Episodio familiar: para muchos, la crisis del coronavirus tiene paralelos importantes con otras epidemias del pasado. Recordemos aquí dos casos notables: SARS en China en 2002-2003 y MERS en Arabia Saudita en 2012.

Pero siguen los memes: la producción de memes en la internet china continúa a pesar de la crisis.

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