Newsletter 070 (ES)

¿Impulso a las empresas estatales? Aparentemente, esta será una de las medidas chinas contra la crisis económica. Un nuevo plan de tres años fue aprobado por el gobierno, aunque sin presentar muchos detalles. El apoyo de Beijing a las estatales chinas es criticado por parte de los EE.UU., Japón y la Unión Europea, que desde hace años designan a la competencia con multinacionales privadas como injusta debido a que las estatales tienen acceso a líneas de crédito especiales y más facilidad para recibir licencias. Durante la reunión en la que se aprobó el plan, Xi Jinping reafirmó la importancia de las empresas estatales en el modelo económico chino, declarando que los próximos años serán críticos para la reforma de dichas empresas — algo planeado ya desde hace tiempo — en relación a su competitividad, resiliencia y capacidad de innovación. Las compañías estatales son clave para el funcionamiento del modelo chino de socialismo de mercado.


Hablando en soporte estatal a empresas… En el inicio de la década del 2010, la venta de vehículos eléctricos (VEs) en China representaba alrededor de 10% del total mundial. Actualmente, ese número supera el 50%. ¿Cómo es posible, entonces, que el gigante asiático se haya transformado, en tan poco tiempo, en el más grande fabricante y consumidor de VEs del planeta? El think-tank Macropolo lo explica. Previsiblemente, el Estado tuvo un papel importante en el fenómeno, utilizando, tanto a través del gobierno central como de autoridades locales, una serie de iniciativas de subsidio y protección. Hoy, sin embargo, esa industria ya está consolidada, y empieza a caminar por cuenta propia con perspectivas ambiciosas para su futuro: el Ministerio de Industria y Tecnología de la Información de China estima que, para 2025, vehículos alimentados por nuevas tecnologías(principalmente VEs) representarán el 25% del total de vehículos vendidos en el país. En el 2019, ese número no llegaba al 5%.


Si Shūmiàn recibiera una moneda cada vez que se habla del colapso de China, ya hubiésemos superado nuestra meta de recaudación meses atrás. La verdad es que, para sorpresa de muchos, el Partido Comunista Chino (PCCh) es más resiliente de lo que se imagina, y parece que China colapsará tan pronto. Según una investigación publicada por la Universidad de Harvard, los chinos están muy satisfechos con su gobierno, tanto a nivel nacional como a nivel local. De hecho, es el nivel de aprobación más alto medido desde el 2003. ¿Por qué sucede esto? La expansión de la clase media en el país, sumada al aumento del consumo de las familias, es sólo una parte de la explicación. Según la investigación, hay otros factores importantes en juego: la ampliación de la red de protección social para personas en estado de vulnerabilidad; la lucha contra la corrupción; y la preocupación por el medio ambiente fueron factores clave en la ecuación. El PCCh, a pesar de todos los desafíos actuales, probablemente siga siendo un liderazgo respetado en el país por bastante tiempo.

¿Cómo puede un país gobernado por el Partido Comunista Chino (PCCh) tener, a la vez, una paradiplomacia tan fuerte y eficaz? Aunque puede parecer contradictorio que una organización política centralizadora como el PCCh permita que los liderazgos regionales tengan tanta proyección, la práctica tiene mucho mérito, principalmente si analizamos el rápido desarrollo económico chino de la década de 1980, cuando las provincias creaban incentivos para la exportación y buscaban inversiones extranjeras con voracidad, implementando políticas especiales de atracción de capitales.

Las misiones paradiplomáticas facilitan la creación de relaciones comerciales con vecinos, como es el caso de la provincia china de Yunnan con los gobiernos de Tailandia, Laos y Myanmar. Sin embargo, si por un lado el alto nivel de descentralización de la gobernanza china estimula la innovación y posibilita respuestas más rápidas para problemas locales, también crea un ambiente más propicio para casos de corrupción, a causa de la mayor complejidad de la estructura. Puedes leer más sobre el tema aquí.

Aún así, la paradiplomacia y las relaciones con ciudades extranjeras han sido impulsadas por Xi Jinping como un instrumento más en la estrategia internacional de China. De hecho, las relaciones exteriores de diversas ciudades y provincias chinas con sus contrapartes latinoamericanas, normalmente muy activas, han tenido especial relevancia durante la pandemia de COVID-19. Ciudades como Nanchang, Shangrao, Zhongshan y Xiamen han fortalecido sus vínculos y realizaron donaciones de suministros médicos a las ciudades argentinas de QuilmesJosé C. Paz, la ciudad brasileña de Foz do Iguazú e incluso a Costa Rica. Esta situación también se replicó en ciudades europeas y estadounidenses, posicionando a la paradiplomacia como una alternativa posible en el contexto de enfrentamientos y tensiones entre gobiernos nacionales.


A nivel de relaciones entre estados nacionales, y particularmente con respecto a Argentina, Xi Jinping parece haber “desconcertado” al presidente Alberto Fernández al acceder a continuar con el swap de monedas entre Argentina y China (de un valor de 8.500 millones USD) sin llevar a cabo la cláusula que prevé una auditoría del Fondo Monetario Internacional a las cuentas argentinas. En el intercambio entre ambos mandatarios, Xi expresó que “China y la Argentina son socios estratégicos integrales” y que China apoya “firmemente los esfuerzos argentinos para salvaguardar la estabilidad y el desarrollo”. El apoyo es bien recibido en el gobierno argentino, que se encuentra en plena negociación con sus acreedores externos en medio de una crisis económica que ya se venía gestando antes de surgimiento del COVID-19.


El ministro de Relaciones Exteriores chino, Wang Yicomentó sobre lo que él considera una “paranoia” semejante a la de la época del Macarthismo en las relaciones sino-estadounidenses contemporáneas. El ministro emitió las declaraciones durante el China-US Think Tanks and Media Forum, llevado a cabo el día 9 (jueves). El Macarthismo fue un movimiento que emergió durante la década de los 50 en EE.UU., caracterizado por una campaña incesante contra el comunismo que implicaba incesantes  denuncias a supuestos partidarios de la Unión Soviética, muchas veces sin pruebas. Wang Yi ha enfatizado que China no tiene la intención de sustituir o desafiar a los EE.UU. en el orden internacional y busca una relación basada en la coordinación, cooperación y estabilidad. Sin embargo, el discurso no parece haber causado un gran impacto.


Los contenidos de un acuerdo de cooperación entre Irán y China, previsto para cubrir una amplia variedad de temas durante los próximos 25 años, se filtraron y fueron noticia en la prensa occidental.  El documento todavía no ha sido aprobado internamente en Irán, y existen voces críticas sobre lo que se percibe como una cesión excesiva de ventajas para el gobierno chino, como la venta de petróleo con descuento y autorización para una activa participación china en zonas económicas especiales. Otros puntos destacados son el uso del renminbi (RMB) para las transacciones de petróleo en vez de  USD y la cooperación en defensa y seguridad. No hay dudas de que la proximidad entre los dos países será un ítem más en la larga lista de tensiones entre Estados Unidos y China, dado que el gobierno de Trump ha estado aislando progresivamente  a Irán. Sin embargo, las acusaciones de que el acuerdo fue secretamente redactado en respuesta a la retirada de los EE.UU. del acuerdo nuclear con Teherán, no parecen ser reales: el texto ya estaba siendo elaborado en 2016.

En un artículo para Foreign Policy, la periodista china Tracy Wen Liu reporta que la censura de Beijing sobre lo relacionado al nuevo coronavirus no se ha detenido con la muerte del médico Li Wenliang en febrero deste año. Desempeñándose en la cobertura de la crisis de COVID-19 desde enero, Liu argumenta que, mientras la situación estaba evolucionando en China y deteriorándose en el resto del mundo, el gobierno chino pasó a reforzar activamente relatos que lo presentaban como un régimen responsable que no solo había contenido el virus, sino que también lideraba el mundo en el camino a la superación de la pandemia. Periodistas, parientes de víctimas y trabajadores del sector de salud, entre otros, permanecen, a su vez, siendo silenciados en sus intentos de recolección y exposición de información contraria a esa versión.


La última semana en China estuvo marcada por la realización del Gaokao (高考), el examen más largo de acceso a la educación superior más largo del mundo. La prueba — originalmente  prevista para junio, pero pospuesta en un mes debido a la pandemia de COVID-19 — contó, este año, con más de 10 millones de participantes. Oportunidad única de ascenso social, el Gaokao es considerado por muchos en China como el momento más crucial en la vida de los jóvenes del país. Sin embargo, su modelo estrictamente meritocrático es criticado por reforzar las desigualdades sociales chinas, privilegiando aquellos con más recursos educacionales y materiales y, además, por fortalecer un sistema de enseñanza anticuado centrado en la absorción y reproducción mecánica de información.


¿El cuidado del medio ambiente seguirá siendo una prioridad en China en la post pandemia? Todo indica que el tema no será dejado de lado, como el propio Li Kequiang ha señalado en las Dos Sesiones. Se destacan cuatro puntos en particular: la modernización de un sistema de gobernanza ambiental; la inclusión de previsiones sobre protección del medio ambiente y uso sostenible de recursos en el recién aprobado Código Civil; la autorización a litigios preventivos para cuestiones de interés público; y la apertura de la discusión con respecto a la relación del país con los animales salvajes y la naturaleza —  debido al surgimiento del COVID-19.


Cinco años después, la segunda semana de julio todavía es recordada por la falta de respuestas a amigos y familiares de sus víctimas. Se trata del día 9 de julio de 2015, conocido como la “represión de 709”, en referencia al día en que más de 200 abogados y activistas que luchan por los derechos humanos en China fueron arrestados arbitrariamente por la policía en todo el país. Pese a que la mayoría ya ha sido liberada, muchos abogados y activistas permanecen en prisión — siendo que varios de ellos tuvieron juicios secretos, sufrieron acusaciones dudosas y no se pudieron comunicar con sus parientes. Para analistas de derechos humanos en China, la “represión de 709”, de hecho, persiste de diferentes formas hasta hoy en día.

Zheng He fue un gran explorador chino del siglo XV. Bajo su liderazgo, el Imperio Chino llegó a prácticamente todos los rincones del mundo. Esta sección se inspira en ese personaje y te invita a explorar la China más profundamente.

Para cuando te agarre hambre: ¿qué tal diversificar tus comidas aprendiendo a hacer comida china? El canal de YouTube 小高姐的 (Sister Gao, en inglés) te enseña a preparar algunos de los platos más famosos de manera fácil y accesible durante la pandemia.

Podcast: hablando de comida, no te pierdas el último episodio del China Eats sobre los platos  históricos chinos, con participación del científico y traductor Sean J.S. Chen.

Ciencia ficción: el texto escrito por el (polémico) historiador Niall Ferguson usando la trilogía El recuerdo del pasado de la Tierra, de Liu Cixin, para argumentar una supuesta la visión pesimista de la política exterior china generó una serie de discusiones. Algunas personas no le dan importancia, pero otras  piensan que la discusión vale la pena. De hecho, hay un artículo académico sobre el tema.

Audio: el libro Under Red Skies, de la periodista china Karoline Kan cuenta la historia de tres generaciones de su familia, atravesando la historia de China desde la época de Mao hasta los tiempos actuales. La BBC Sounds produjo una adaptación en audio, con cinco episodios, que estará disponible hasta fines de julio.

Kanye: ¿sabías que Kanye West vivió en China a los 10 años de edad? Pues, aquí puedes conocer esa historia.

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